- Nombre de su empresa/organización: Asociación de Industrias del Metal y Tecnologías Asociadas de Galicia
- Nombre del entrevistado/a: Enrique Mallón, Secretario General
¿En qué áreas trabaja su empresa?
Asime es la asociación de industrias del metal y tecnologías asociadas de Galicia. Integra a más de 600 empresas, que representan el 19% del PIB de Galicia y emplean a más de 60.000 trabajadores. Una de sus áreas clave es la de las energías renovables, de hecho, Asime lanzó el Galician Offshore Energy Group en el año 2013, para impulsar esta industria.
Como resultado, las empresas gallegas se han convertido en hub internacional de fabricación de componentes y estructuras para parques eólicos marinos en todo el mundo, tanto es así que, de los cinco parques eólicos flotantes que hay en Europa, 3 cuentan con componentes gallegos.
¿Cuál es el papel de Asime el proyecto Bahia H2 Offshore?
Nuestra labor como clúster nos permite integrar a la cadena de valor en esta iniciativa, ayudando a difundir el conocimiento técnico que se genera en el proyecto. En este sentido, organizamos distintas formaciones técnicas sobre el electrolizador desarrollado y otras cuestiones relativas a la generación de combustibles renovables, a la vez que dinamizamos también el networking y el conocimiento del proyecto en nuestras conferencias y eventos. Por otro lado, nos encargamos de toda la comunicación de Bahia H2 Offshore, para hacerlo llegar a públicos especializados pero también al público general, a través de web, redes, medios de comunicación o redes sociales.
Porque aunque este sea un proyecto técnico, su impacto en la economía y la sociedad deben ser divulgados de forma generalista, ya que el beneficio es real para el conjunto de nuestra sociedad.
¿Por qué ser parte de Bahia H2 es valioso para Asime?
Nuestro expertise en el ámbito eólico marino hace del proyecto Bahía una iniciativa tremendamente interesante para nuestro clúster y nuestras empresas, ya que permite explorar soluciones innovadoras que saquen el máximo partido a la eólica marina flotante, una tecnología que, por la orografía de nuestras costas en España y en el sur de Europa, será sin duda la prioritaria a desarrollar.
Pero para ello debemos escalar y estandarizar la flotante, que está mucho menos establecida que la cimentación fija. En ese sentido, proyectos como el BahiaH2 Offshore generan alicientes para impulsar la eólica flotante y su desarrollo tecnológico, consiguiendo no solo extraer energía eólica en esos parques marinos, sino producir directamente en altamar, en ese mismo entorno, combustibles renovables del futuro como son el hidrógeno y amoniaco renovables.
¿Cómo cree que puede cambiar el proyecto la realidad actual en materia energética y para el transporte marino?
El potencial de las energías marinas es enorme, especialmente en territorios como Galicia, que cuentan con gran recurso eólico, profundidades adecuadas y un extenso know-how industrial a nivel local. Proyectos como BahiaH2 permiten escalar esos proyectos y explorar nuevas potencialidades que, en último caso, pueden generar inversiones en esta área prioritaria a nuestro parecer.
Muchas veces, uno de los retos está en el transporte de la energía eólica marina hasta la costa, lo que implica inversiones en infraestructuras y cableado a tierra.
Poder transformar esa energía directamente en altamar y producir combustible renovable como hidrógeno y amoniaco puede revolucionar no solo al vector energético, sino también al naval-marítimo, porque permitiría el repostaje en altamar, de fuentes renovables, creando una sinergia ideal entre eólica marina e industria marítima.
¿Cuáles son los principales retos a los que nos enfrentamos para aprovechar el poder de nuestros océanos y generar un futuro renovable para el sector marítimo?
- Uno de los desafíos clave es a nivel técnico: la eólica flotante está sin duda menos estandarizada y menos avanzada que la eólica fija. Conseguir escalar estos sistemas y pasar de entornos de pruebas a implantaciones comerciales es la primera de las barreras a salvar, pero ya estamos dando los pasos necesarios y hay varios ejemplos exitosos de parques flotantes en el mundo, muchos de ellos con tecnología gallega.
- El segundo reto, y diría que casi el más importante, es regulatorio: en España hemos tardado mucho en legislar sobre este tema y eso ha retrasado inversiones y proyectos eólicos marinos en nuestro territorio. Porque el saber hacer lo tenemos, y ya producimos para parques eólicos marinos en todo el mundo, pero en España aun no existe ningún proyecto eólico marino implantado. Confiamos en que esta situación se ataje cuanto antes, en línea con las directrices y objetivos marcados por la propia Unión Europea en su plan RepowerEU, porque no podemos permitirnos perder más tiempo en este sentido.
¿Qué podemos hacer entre las distintas partes interesadas para afrontar esos retos y multiplicar el potencial del proyecto Bahia H2?
La clave es el diálogo y la cooperación empresarial.
Diálogo social para atajar las incertidumbres a nivel regulatorio que puedan tener otros sectores como el de la pesca, y que en Galicia se abordan desde el Observatorio de la Eólica Marina, donde están representadas todas las partes interesadas.
Y por otro lado cooperación empresarial para seguir exportando nuestro saber hacer al mundo y, muy importante, mostrar toda nuestra capacidad. Porque en Galicia en concreto poseemos expertise en toda la cadena de valor de la eólica marina, siendo una de las regiones europeas más avanzadas en este sentido, capitaneadas por la unión de Windar y Navantia en la construcción de jackets, pero de la mano de una enorme red de pymes y proveedores que hacen posible esos proyectos a nivel ingeniería, fabricación y logística.
Debemos hacer mucho más hincapié en esos éxitos conjuntos y apoyarnos en ello para seguir impulsando una energía renovable que es futuro, tanto para nuestra industria como para nuestra sociedad.